Tras una noche de diversión llegan grandes represalias en forma de pequeños titulares, que se hacen eco de las voces de la ciudadanía más conservadora...
"Los gays expulsan a 6.000 vecinos para celebrar su orgullo"
"La fiesta del Orgullo Gay deja en Madrid casi 97.000 kilos de basura"
"La marcha volvió a repetir escenas de ediciones anteriores,
unidas a repetitivas consignas contra la Iglesia"
Afortunadamente, una valiente minoría revolucionaria y liberal, retó a ricos y pobres, a ancianos y niños, salió a la calle y se contagió del color y la alegría que inundaba cada rincón de la principal arteria madrileña. He aquí una pequeñísima muestra de ello:
Buenas noches y felices fiestas del orgullo








